Lo mejor de conocer Colombia es que hay lugares que nunca te imaginaste que existían, incluso después de vivir toda la vida en el país. 
Luego, cuando por fin los conoces, ya sea por una foto que viste, algo que leíste o por recomendación de algún amigo, viajar a esas tierras se convierte en un propósito.
 
Los pueblos de Colombia son importantes porque su existencia está llena de historias mágicas y profundas que cuentan el desarrollo del país, donde nuestros antepasados son protagonistas. 
 
Conoce 5 pueblos ubicados en Cundinamarca que no puedes dejar de visitar:

1. Zipaquirá

Minas de sal y socavones hacen de Zipaquirá una tierra de mineros en donde las maravillas naturales se encuentran en cada esquina y metros bajo tierra. Se caracteriza por ser uno de los pueblos más importantes de Colombia porque se puede disfrutar de una gran variedad de actividades para todos los gustos. 
 
Turismo ecológico, de aventura, religioso o de descanso, son las opciones que ofrece Zipaquirá y que además se encuentra ubicado a tan solo una hora de Bogotá.
 
Bajo tierras fértiles, existe un templo único en el mundo, considerado una de las 7 maravillas de Colombia: La Catedral de Sal de Zipaquirá. este es el principal lugar que puedes visitar y que sorprende por sus fomaciones naturales.  Luego puedes ir al Museo de la Salmuera, hacer la Ruta del Minero, el Show de luces y un City Tour. Si estás de visita y quieres recorrerla cuando no hayan muchos turistas, te recomendamos ir en semana, ya que los domingos es cuando más personas de todas partes de Colombia y el mundo visitan la Catedral.
 
Y si por el contrario quieres tomarte unos días para recorrer todo lo que ofrece este destino, puedes encontrar hoteles baratos, comidas típicas de la región y un clima fresco para que las caminatas sean más amenas.

2. Guatavita

Guatavita
Flickr Creative Commons: Willys Alberto Sevillano
 
El lugar donde nace una de las leyendas más emblemáticas de Colombia, la Leyenda del Dorado, está rodeado por montañas que acompañan la Cordillera de los Andes y en donde a quienes disfrutan del clima frío, se sentirán más que agusto: se trata de La Laguna de Guatavita.
 
Guatavita es un destino milenario que habitaron Los Muiscas siglos atrás y que se convirtió en la codicia de los conquistadores españoles que durante años persiguieron las riquezas de un gran tesoro bañado en oro al fondo de la laguna. 
 
 
Hay diferentes rutas que puedes tomar para llegar desde Bogotá a Guatavita. La primera es tomando la Autopista Norte y luego la vía Sopó que conecta con Guatavita; también se puede tomar la carretera Bogotá-Tunja o la Vía La Calera pasando por Sequilé. La Laguna, el Centro Artesanal, El puente de los enamorados y el Emblase Tominé, son los atractivos recomendados.
 
La temperatura promedio es de 14°C, como en la noche tiende a bajar más, te recomendamos llevar un buen abrigo. Y si ya habías pensando en comprar un tiquete para ir a conocer Bogotá y sus alrededores, La Laguna de Guatavita es un paraíso de paso obligado por Cundinamarca en el que solo en los libros y cuando lo ves con tus propios ojos, puedes entender la grandeza de la que hablaban los historiadores y habitantes.

3. Sopó 

Sopó
Flickr Creative Commons: Mario Carvajal
 
Si buscas un lugar donde se puedan practicar deportes extremos como parapente, Paint Ball o ciclismo de montaña, Sopó es el ideal. Está ubicado a 40 minutos de Bogotá y sus increíbles paisajes en donde se respira aire puro te cautivarán.
 
Ir a Sopó los fines de semana se ha convertido en una de las actividades preferidas por las personas que viven en Bogotá. Allí, además de disfrutar la vista sobre la Sabana, se pueden degustar deliciosos postres en la Cabaña de Alpina con los mejores sabores dulces de Colombia.
 
El lugar obligado para conocer en Sopó es el Parque Ecológico Pionono donde se pueden realizar caminatas en grupo y disfrutar de la tranquilidad que ofrece la naturaleza en un ambiente de relajación y descanso rodeado de aves y animales silvestres propios de la región.

4. Suesca

Suesca
 
Al igual que Sopó, Suesca también se ha convertido en un destino que se destaca por sus deportes extremos. Aquí escalar, hacer rapel y caminar por las Rocas de Suesca es una experiencia que tienes que vivir. No se necesita ser un experto para poder realizar este tipo de recorridos por el municipio. La actividad puede costar alrededor de $70.000 pesos y además cerca a Suesca encontrarás El Embalse de Tominé donde puedes practicar deportes de pesca y kayak.

5. Nemocón

Nemocón
 
La mina de sal de Nemocón, hace parte de una de las más bellas del Departamento de Cundinamarca. Al descender bajo 100 metros de profundidad vas a encontrar que todas las rocas están cubiertas de sal y que además se han creado espejos naturales en las profundidades que permiten admirar estas cuevas con la iluminación de colores rosa, violeta y azul dispuestas para el lugar.
 
Nemocón está ubicado a tan solo 65 kms de Bogotá, y aunque es una pequeña población de 12.000 habitantes, las personas acogen con mucha amabilidad a los turistas mostrándoles todos los atractivos que tienen, en especial las artesanías hechas a mano por ellos que te servirán para guardar un recuerdo de tu recorrido por este departamento.
 
 
Muchos turistas se conforman con visitar las principales ciudades del destino al que viajarán olvidando que a sus alrededores se pueden encontrar atractivos tan impresionantes como los que tenían planeados.  En estos 5 pueblos, vivirás una increíble experiencia que seguramente querrás repetir y que, como siempre, seguirá alimentando tu espíritu viajero.
 
¿Ya conoces todos estos lugares de Cundinamarca? Entonces te invitamos a que conozcas 5 pueblos en Antioquia.